Cuatro formas de mejorar tu rutina de confinamiento con aceites esenciales
Comparte esta publicación
¿Sabías que las dos partes del cerebro responsables de procesar los olores y gestionar los recuerdos están una al lado de la otra? Muchos creen que esta es la razón por la que ciertas fragancias nos evocan recuerdos distintivos de la infancia. Los aromas tienen una forma única de despertar nuestras emociones, y esto es algo que puedes aprovechar.
Por ejemplo, difundir aceite de menta solo cuando trabajas te ayudará a crear una asociación entre la productividad y el aceite de menta. Así, cuando lo huelas, ¡entrarás en modo concentración! Si tu rutina necesita un pequeño impulso, aquí tienes cuatro maneras de usar aceites esenciales para poner las cosas en marcha.
Meditación con aromaterapia
Quizás no puedas visitar una playa tropical ahora mismo, pero difundir aceites como el de pomelo y coco podría hacerte sentir que ya estás allí. Una sesión de meditación guiada con aceites esenciales para crear el ambiente perfecto es una excelente manera de relajar la mente y el cuerpo. Además, hay tantos guiones para elegir en línea que puedes experimentar un destino diferente cada día.
Para mejorar la experiencia sensorial, piensa en las fragancias que más disfrutas; ya sea el aroma de la ropa de cama recién lavada o el de un paseo otoñal por el bosque. Te llevará un poco de experimentación, pero puedes crear aromas atmosféricos que complementen tu práctica y te ayuden a desconectar.
Baño de vapor con aceites esenciales
Mientras la ducha de cinco minutos y las prisas por ir al trabajo se hacen esperar, puede que estés encontrando un poco más de tiempo para ti por las mañanas. Cambiar de la ducha al baño te permite utilizar tus aceites esenciales de nuevas maneras y usar el agua caliente como medio para inhalar vapor. El calor de un baño caliente permite que los aceites esenciales penetren en la piel, así que asegúrate de añadir solo unas gotas para que el aceite se diluya bien.
Espacio de trabajo con ambiente
Un entorno desordenado nos hacemás propensos a procrastinar. Si trabajas desde casa, tener un espacio despejado y cómodo mejorará tu productividad. Pero algo que definitivamente deberías tener en tu mesa de comedor, que también sirve como escritorio, es tu difusor.
Empieza eligiendo algunos aceites esenciales estimulantes, como menta, limón o mandarina. Difunde uno por la mañana y otro por la tarde: esto garantizará que las fragancias se mantengan distintivas y refrescantes para tus sentidos. Mejor aún, reserva ciertos aceites esenciales para las horas de oficina, para que comiences a asociar esa fragancia con el trabajo.
Aromas para dormir
A medida que nuestros días se vuelven menos estructurados, nuestros patrones de sueño reflejan este cambio de ritmo. Si a esto le sumamos la ansiedad adicional de la pandemia, dormir bien por la noche parece un sueño lejano. La hora antes de acostarse es preciosa; Si se usa correctamente, puede favorecer un sueño más profundo y reparador. De la misma manera que podemos usar aceites esenciales para fomentar la concentración, ciertas fragancias pueden ayudarnos a sentirnos más relajados antes de acostarnos.
Prueba a difundir unas gotas de lavanda o manzanilla en tu dormitorio antes de irte a dormir (¡solo asegúrate de apagar el difusor antes de acostarte!). Alternativamente, puedes aplicar unas gotas en tu almohada o edredón: el aroma... Duran toda la noche y te acompañan hasta la mañana.
¿Cómo usas los aceites esenciales en tu rutina diaria? Compartimos todos nuestros consejos y buenas prácticas en redes sociales, así que síguenos en Facebook e Instagram para estar al tanto.